El pezón es una pequeña
protuberancia que está ubicada en la parte central de cada uno de los
pectorales, mide en promedio un centímetro, es de textura suave, esta compuesto
por una aureola y una protuberancia central a está, su función fisiológica es
fundamental ya que por medio de él los seres humanos como todos los mamíferos
somos amamantados, desde nuestra infancia hay una atracción hacia él que es
casi instintiva… es algo muy parecido a esto lo que podemos encontrar en otros
artículos o definiciones que se dan alrededor del pezón, pero hoy les propongo
hablar de él sin tapujos y de la manera más abierta posible.
Dicen algunos, que dios
si fija en los detalles, de ser esto cierto yo propongo como prueba maestra
aquel trozo de piel que demarca la cima de la montaña que se hace tan
inalcanzable en algunos casos como el mismo Everest, solo un ser con grandeza
divina pudo haber condensado tanto en un solo sitio, es por ello que lo
considero una verdadera pincelada de dios,
eso es el pezón un detalle lleno de morbo, de pasión, de sensualidad, de
vida, incluso de ternura y sin duda alguna lleno de magia…Los hombre nos hemos
dedicado tocarlos, “morderlos”, los hacemos parte de nuestras fantasías
sexuales, pero muchas veces no le damos el valor que se merecen, nuestra
torpeza natural es la que no nos permite
valorar y disfrutar el pezón como debe ser .
¡Sí! es un detalle, pero
no por ello debemos hacerlo a un lado o simplemente limitarnos a acariciarlos,
como si no encontráramos la emisora que buscamos, se que suena feo pero así de
limitada es nuestra interacción con el pezón y aunque este articulo no pretende ser un manual sobre como
acércanos al pezón, puesto que tendríamos que hacer uno por mujer, si podría
aportar que antes de acercarnos a él debería existir un ritual, uno en el que
no necesariamente despojemos de la blusa a la diosa con quien iríamos a
“viajar”, no siempre hay que llegar primer es más importante aun saber llegar,
en ocasiones incluso no es necesario llegar, acariciando todo a su alrededor
pero sin tocarlo , en un sensual juego de seducción.
Cargado de sensualidad
se hace tenue su belleza y llena de morbo la sexualidad, lamerlos, besarlos,
acarícialos con nuestro rostro. Su forma, su color, eh incluso ese olor que
solo descubrimos que tienen cuando estamos a punto de alcanzarlos, nos
enloquece a lo mejor y al igual que a dios nos gustan los detalles los pequeños
detalles y Como ya lo he dicho antes, el pezón es la cima, esa que algunas
mujeres guardan con recelo; y otras no tanto,
el pezón no es nada por sí solo y habrán tantas formas de acercarnos a
él como mujeres en el mundo, exaltarlo es mi excusa para escribir de lo que
nunca me cansare de hablar, Venus, Afrodita, Hathor, Kamadeva; la mujer,
el deseo.
Después
de lo anterior mente dicho, les propongo dar respuesta a dos interrogantes que
a mi parecer nos permitirán hablar con mayor profundidad acerca de esta sensual
parte de la mujer. Nuestro primer interrogante no puede ser otro si no, ¿Qué es
lo que lo carga de sensualidad? Primero debemos entender que es la sensualidad
ya que en algunos casos es confundida con la sexualidad. La sensualidad tiene
que ver con el ritmo, el movimiento, el erotismo, la sensualidad no
necesariamente es explicita, es un índice erótico que excita a cada movimiento,
muchas veces incluso sin necesidad de tacto. Ya teniendo esto claro y
regresando al tema central, puedo decir entonces que, la carga de sensualidad
del pezón, es que no lo ves, sabes dónde está, incluso alguna veces sobresale
de las blusas de telas delgadas, pero no los ves, o por lo menos no de forma
directa, hacen que nuestra imaginación vuele y que nuestros sentidos se
despierten, todo el pudor que ha manejado la sociedad occidental alrededor de
él es lo que realmente lo hace erótico, la prohibición y censura lo han hecho
cada vez más sensual…
El
segundo y último interrogante que yo les propongo en este articulo no tiene que
ver directamente con el pezón, pero si con el ¿cómo nos acercamos a él? Ya que
para muchas mujeres es realmente molesto cuando en la intimidad su pareja llega
de pleno a morder o acariciar el pezón sin ningún preámbulo (aun que hay que
dejar en claro que todo depende de la situación, muchos incluso parecieran no saber que
existe), el pezón puede servirnos de preámbulo dada su carga sensual y para
llegar a él bajo circunstancias “normales”
lo ideal sería ponernos a su nivel, es decir cargarnos nosotros de su
misma sensualidad, de su ritmo, pero sobre todo de lo tenue que es, el ser explicito no es lo más sensual y el
pezón puede ser índice dentro del erotismo que no puede perder la intimidad…


El pezón de una mujer es tan sensual y especial para ellas como para cualquier otra persona... Retomando la parte sensual podemos decir que este ed tan delicado que con un simple rose podemos transportarnos y cambiar de animo, lo importante no es tocar sino sentir, mirar, acariciar ya que es jn conjunto de acciones que le agradan y que llegan a hacer lo mejor en su momento... Muchas personas pueden expresar que no es una parte perfecta pero lo discutire ya que para mi si lo es.
ResponderEliminarCG